Este sitio está concebido con el objetivo de recopilar y organizar la información que nos ha servido para programar y dirigir la estimulación y así documentar el desarrollo del aprendizaje de nuestro hijo. El deseo de proveerle un ambiente donde pueda desarrollar lo más libre y, naturalmente, que sea posible las múltiples inteligencias que nos conforman como seres humanos

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martes, 31 de enero de 2012

AYUDAS EMOCIONALES

Aqui tengo un artículo que ayuda a trabajar el "Proceso de Reevaluación", muy indicado cuando nos sentimos ahogados con situaciones emocionales que no podemos sacar, y también muy interesante para ayudarnos a conocernos mejor. También, y de la mano, hay un sitio que se llama padres cariñosos, y nos ayuda con la crianza cariñosa, manejar los procesos agresivos tanto de nuestros hijos como de nosotros mismos. Se habla mucho de que cuando existe un comportamiento que nos molesta en nuestros hijos, a tal punto que explotamos en ira, dolor, angustia, culpa, etc, es porque este comportamiento nos está activando "botones de angustia" relacionados con nuestra propia crianza, nuestro pasado, nuestra familia, en fin, demostrándonos de frente cuáles son los aspectos que debemos mejorar y trabajar por nuestra propia salud mental y la de nuestra familia (pareja, hijos, padres). También tengo un artículo que se titula Mordiendo, empujando halando el pelo: como ayudar a los niños con la agresión. Espero disfruten estos artículos y les sean de gran utilidad!!!

Mordiendo, empujando, jalando el pelo:

Ayudando a los niños con la agresión

Por Patty Wipfler

Parent’s Leadership Institute

¿Acaso tu hijo alguna vez ha desgreñado y lastimado a alguien? ¿Ha sido atacado alguna vez por otro niño agresivo? Si tu respuesta es afirmativa, bienvenida al club de las multitudes! Casi todos batallamos para entender y ayudar a nuestros hijos cuando lastiman a otros y cuando son lastimados por otros niños. Es un shock para nosotros, la primera vez que nuestros dulces hijos e hijas comienzan de repente a morder a otros niños, o a arrojar objetos al nuevo bebé de la familia. Aquí presentamos algunos principios como guía para comprender la agresión de nuestros hijos, ayudarlos a estar relajados nuevamente y para ayudar al niño que es lastimado por otro niño.

Primero, es importante entender que los niños no quieren atacar a otros. Prefieren jugar, experimentar y sentirse cercanos y amados. Prefieren con mucho estar complacidos por otros niños y experimentar un sentimiento de pertenencia en la casa, escuela o guardería. Cuando los niños se sienten conectados, relajados y amados, están abiertos a ser amistosos y flexibles en sus juegos con otros niños.

Es cuando pierden su sentido de conexión con sus padres, que los niños se sienten tensos, asustados o aislados. Esas son las ocasiones en que pudieran fustigar a otros niños, aun a aquellos que le son más cercanos. Los actos agresivos no son premeditados, de hecho, están completamente fuera del control del niño. Cuando un niño pierde su sentido de conexión, fuertes sentimientos impulsan su comportamiento. En una mañana común y corriente para un niño de tres años, con los padres típicamente amorosos y atormentados, el tren interno de pensamientos del niño podría ir de la siguiente manera:

“Mami se ha ido. No me quiere—me arrancó de la cama, puso en orden todo a mi alrededor y se apuró a llevarme a la escuela. Arrulló al bebé pero se enojó conmigo. ¿Qué voy a hacer? No me aguanto yo solo—no le gusto a mi mamita. Aquí viene Joel. Se ve contento. No puedo jugar! Me siento desesperado!” En este punto, el niño puede fustigar a otros.

Cuando un niño que siente la conexión, es embargado por sentimientos de aislamiento o desesperación, corre hacia la persona más cercana que le dé seguridad y comienza a llorar o a chillar de miedo. Inmediatamente empieza a liberar esos terribles sentimientos, confiando en que está libre de peligro y de ser criticado por la expresión de sus sentimientos. En estas ocasiones el niño no lastima a nadie. Se sienten con la confianza suficiente para correr por ayuda. El llanto, los temblores y la transpiración que efectúan, deshace los nudos de tensión y restablece su sentido de estar bien. El adulto que escucha y permite que el niño “se derrumbe” sin sentirse alarmado, ayuda al niño a recordar que hay personas que nos cuidan y son confiables.

Los niños van a fustigar a otros cuando no pueden pensar ni buscar ayuda. Lo que confunde a los padres, que están tratando de demostrarles amor y de guiarlos por el bien, es que los niños no se ven desesperados cuando están a punto de morder, empujar o golpear. Parecen como si eso es lo que hubieran querido hacer. Pero los niños dan señales sutiles de que se sienten muy solos para funcionar.. Si observas con atención, puedes darte cuenta que la cara del niño va volviéndose impasiva, --adquiriendo una mirada desapasionada y vacía – en los segundos antes de fustigar a otros. El miedo y el aislamiento quitan la vida a la expresión del niño. No se ven enojados o asustados porque se sienten muy lejos como para demostrar nada en sus rostros.. El miedo despoja al niño de su habilidad de sentir compasión, calidez o confianza. Su naturaleza de confianza no se ha ido. Esta cubierta por una corteza de de “nadie me conoce, nadie se ocupa de mi”.

Los niños adquieren esos sentimientos de aislamiento, sin importar que tan amorosos y cercanos sean los padres. Algunos niños tienen una permanente sensación de miedo y desesperación que proviene de circunstancias más allá del control de nadie. Los miedos pueden ser dejados por crisis médicas que han aterrorizado al niño acerca de su propia sobrevivencia, por ser dados en adopción, por experiencias aterradoras como los padres peleando o ver a uno muy amado irse lejos de él. Las idas y venidas cotidianas de los padres y los que lo cuidan, que no pueden ser comprendidas por el niño, también pueden fijarse como miedos. Estas experiencias dejan un residuo de sentimientos que pueden ser borrados al escuchar pacientemente la risa, el llanto, los temblores, la transpiración y el forcejeo. No pueden ser borrados por la lógica o al enfrentar las “consecuencias naturales” porque la dificultad subyace en un nudo de sentimientos intensos que desafían la lógica y están más allá del control del niño.

Así que, para ayudar a un niño que es a veces agresivo, aquí presentamos algunos pasos simples que puedes seguir y que, poco a poco irán drenando la molestia que causa la agresión.

  • · Observa. Bajo que condiciones es que los sentimientos del niño lo rebasan. Es cuando mami fue a una reunión la noche anterior?. Después de que mamá y papá han tenido una pela? ¿Durante el tiempo en que amamantan a su hermanita pequeña? ¿Cuándo otros niños se amontonan cerca de el? ¿Cuándo juega solo con un niño? ¿Después de que lo dejaron jugar con un pariente por 3 minutos? 5 minutos? 10 minutos? ¿Cuándo lucha y se apapacha con mamá y papá? Generalmente, puedes encontrar pistas de cuando tu niño se “sale del carril” y trata de lastimar.

  • · Consigue a alguien que te escuche. Para poder ayudar a tu hijo, necesitas alcanzarlo tan lejos como se haya ido. Tu corazón debe estar cálido. Pero la agresión de nuestros hijos nos cae como patada sobre muchos sentimientos –miedos, enojos, culpa—que congelan nuestra calidez y más bien nos hacen reaccionar de maneras que asustan todavía más a nuestro hijo. Así que encuentra a una persona comprensiva que pueda escucharte hablar por un rato acerca de cómo te sientes acerca de tu hijo. Habla y permite a tus sentimientos mostrarse, hasta que puedas encontrar tu compasión y la esperanza de que las cosas pueden mejorarse. Una buena muestra de sentido común es aclarar tus propios niveles emocionales, antes de tratar de ayudar a alguien más en sus desajustes emocionales.

  • · Abandona la esperanzas de que ,“esta vez a lo mejor no sucederá”! La preparación mental es importante. Si tu hijo te muerde a menudo mientras hacen juegos bruscos y de derribarse, entonces cada vez que juegues así, espera a encontrarte con la mordida!

  • · Cuando la situación esté madura para que se dé un acto agresivo, acércate, y ofrece cercanía y atención. Tu hijo te necesita cerca para ayudarlo a abordar la molestia contenida!

  • · Realiza una intervención rápida y calmada para prevenir que su mano aterrice en el pelo de alguien, o sus dientes de aferrarse en ti o su puño de golpear a su amigo. Pero porque no está en control de su comportamiento, necesita que tu evites que ella lastime a alguien más. Puedes decir algo así como “No puedo dejarte que lastimes a Jaime,” o, “Oh no, no creas que a mi me gustaría tener esos dientes más cerca,” mientras sostienes su frente a unos pocos centímetros de tu hombro.

  • · Haz contacto visual con ellos, usa una voz cálida y establece contacto físico. El, está muy lejos, atrapado en un nudo de sentimientos, y necesita un signo para saber que está seguro para demostrarte cuales son esos sentimientos. Es mejor no moverla de ahí, u ocuparse en hablar con ella. Mientras mas te ocupas en “arreglar” la escena, menos segura se sentirá ella. Puedes de decirle cosas como, “Sé que no te sientes bien,” “estoy aquí para que te sientas a salvo,” “algo no está bien. ¿Puedes decirme algo acerca de eso?” “Nadie está enojado contigo. ¿Puedes mirar alrededor para ver que te amo?”

  • · No esperes que tu niño sea razonable. Se esta sintiendo mal, le estás diciendo que está bien sentir, así que probablemente no te explique nada o utilice palabras para decirte como se siente. Es un error esperar que los niños verbalicen sus sentimientos mientras los están liberando. Solo déjalo retorcerse con molestia, llanto y forcejeo. Si trata de lastimarte, suavemente permanece a salvo esquivando sus explosiones o usando una suave restricción. Continua tratando de hacerle saber que te preocupas por el. La combinación de tu manteniendo la situación segura y tus cuidados le permitirán llorar largo y fuerte acerca de lo terrible que se siente. Cuando termine, se sentirá razonable, cerca de ti y relajado.

  • · No des lecciones o explicaciones. Los niños distinguen lo que está bien y lo que no. Y no pueden procesar tu lógica mientras están con salvajes sentimientos. Cuando hayan externado esos sentimientos, su propia lógica interna estará operando otra vez y no necesitarán que les digas que a los bebés no se les pega, o que sus mordidas duelen. Golpear o lastimar será la cosa más lejana de sus mentes.

¿Y que tal si llegas demasiado tarde y tu hijo ya ha lastimado a alguien?

  • · Vuelve segura la situación de inmediato. Llevate los juguetes que hayan sido arrojados, o toma la mano del niño para que suelte el pelo de su hermano.

  • · No reproches, avergüences o castigues. Estas acciones asustan aun más al niño y todavía lo aíslan más. Agravan la carga de lastimaduras que hacen agresivos a los niños.
  • · Decide a quién escucharás primero. Ambos, el agresor y la víctima necesitan tu ayuda.. Si siempre le otorgas tu cálida atención a la víctima, los problemas del agresor no son atendidos, así que tiene sentido el decidir acercarse al agresor con la misma frecuencia con que lo haces con la víctima.. Por supuesto que la víctima necesita que alguien revise el daño recibido y alguien cálido y que se ocupe de ella.. Si es al agresor al que vas a atender primero, puedes decirle al niño que fue lastimado “Lo siento mi amor, sé que eso duele. Voy a estar un minuto contigo y eso no será suficiente, pero necesito ver a Moni y ayudarla –debe estar muy acongojada por haberte hecho esto. Ahora regreso." También puedes mantener al niño que llora cerca de ti mientras atiendes al agresor, aunque es más difícil pensar correctamente.

  • · Recuerda que el niño que lastimó a otro no quería hacerlo. Se sienten culpables y aun más separados que antes. La culpa borra la habilidad de las personas para demostrar preocupación por el otro – nadie se muestra más impasible que un niño que acaba de lastimar a alguien. La actitud de “no me importa” es realmente una máscara – por dentro, el niño tiene roto el corazón por haber sido dejado solo y estar tan desesperado.

  • · Haz contacto generoso. El hecho de que te disculpes por no haber mantenido la situación segura, ayuda a aligerar el peso de la culpa en los niños. Puedes decir: ”Lo siento. No vi que estabas molesto con Gerardo. Es mi trabajo asegurarme de que estés a salvo. Yo sé que no querías lastimarlo.”. También ayuda hacer saber al niño que el niño que lastimó estará bien.” Gerardo está llorando muy fuerte – le duele su cabeza – pero pronto estará bien.”

  • · Si tu hijo puede llorar o hacer un berrinche en este punto, la sanación ha comenzado. Escucha. Algunas veces, tu presencia rompe la concha de aislamiento y los sentimientos negativos pueden ser liberados. El sentimiento que esta surgiendo son las raíces y la causa del problema, y tu hijo se está destrabando el mismo, con tu ayuda. Permítele sentir intensamente durante el tiempo que el requiera. El decidirá cuando es suficiente.

  • · A menudo, el niño que ha lastimado a otro no puede sentir nada. El sentimiento de culpa aprisiona a un pequeño. No se siente seguro para nada. El mejor curso de acción que puedes tomar es hacer contacto con el, pasando unos momentos – a lo mejor 5 o 10 – prestándole atención y haciendo lo que el quiera hacer. Esto no quiere decir que lo “recompenses” por su mal comportamiento. Es “descongelarlo”, ayudándolo a recuperar la sensación de que a ti te importa. Sin esta sensación, no puede funcionar razonablemente. Pero el tiempo de juego no sana las heridas que ella lleva y que la sacan de quicio. Necesitas esperar que algo le moleste, como no poder encontrar su juguete favorito, o que le cortaste el pan en triángulos en vez de cuadros. Estas pequeñas molestias le abren la puerta trasera a las tensiones que le han estado acosando. Escucha, este es el llanto que no pudo hacer antes, cuando estaba demasiado asustado de ser malo.

  • · Anímalo a que acuda a ti cuando esté molesto. Los niños no hacen esto tan fácilmente cuando llevan consigo una buena carga de tensión, pero el ofrecerles la idea de que tu quieres que ellos te pidan ayuda, indica la dirección en la que deben marchar las cosas a partir de cierto tiempo, después de que a través de muchos llantos haya liberado algunos de sus miedos.

  • · Pasa tiempo jugando con el y provoca la risa siempre que puedas. Conectarse con un adulto cálido en el juego puede ser un medio muy poderoso de mantener su sentido de cercanía vivo. Es este sentido el que lo va a mantener en buena relación con sus amigos y parientes.

Tomado de Biting, Pushing, Pulling Hair — Helping Children with Aggression

en http://www.parentleaders.org/csArticles/articles/000000/000027.htm , Traducción Elena de Hoyos, Red de Padres Cariñosos, Marzo de 2000

PADRES CARIÑOSOS · Camino al Monasterio # 113a Cuernavaca · 3646073 · 0447773870833

hugorochap@prodigy.net.mx · www.angelfire.com/co/hugorocha

jueves, 12 de agosto de 2010

DISFUNCIONES EN LA INTEGRACIÓN SENSORIAL

Recientemente, en el curso de exploradores en movimiento al cual asiste Martín con otros niños, tuve la oportunidad de hablar con la abuela de uno de los compañeros de mi hijo, pues se notaba bastante preocupada ya que su nieto se negaba a participar de todas aquellas actividades que implicaran untarse de alguna sustancia. El comportamiento del niño llegó a susitar comentarios acerca de lo "mimado" que estaba el niño, es por culpa de los padres o cuidadores que el niño no se unta, y acepto que hasta yo llegué a pensar lo mismo. Ese día la abuela me comentó que ella misma le había hecho los mismos comentarios desdeñosos a su hija, preguntándole si era que ella no lo dejaba experimentar con nada. La abuela me comentaba que el niño no solo no le gustaba untarse de arcilla, plastilina, pintura, arena (sospechoso), sino que además tenía extremada sensibilidad al pasto: cuando el niño camina por el cesped le molesta mucho, solo lo hace obligado y presenta enrojecimiento de las plantas de los pies. Además el ruido de una fiesta infantil, lejos de entusiasmarlo le molesta enormemente al punto de llorar y querer abandonar la fiesta.  Ahí fué que recordé algunos artículos que he leido en el blog de Rosina Uriarte que se llama ESTIMULACIÓN Y DESARROLLO, artículos sobre la integración sensorial y cómo algunos niños pueden presentar disfunciones en la integración sensorial, llegando algunas veces tanto padres como profesionales a confundir este transtorno del desarrollo con problemas de comportamiento.

Recojo este fragmento de una entrada de Rosina, pues me parece que sintetiza el problema arriba mencionado y abré nuevas opciones y manejos:

"Algunos niños tienen disfunciones en la Integración Sensorial. Esto implica que sean extremadamente sensibles a determinados estímulos (puede ocurrir que les molesten sonidos que los demás apenas perciben, que no soporten la ropa, el aseo diario, los olores…), o también puede ser que sean demasiado poco sensibles (parecen nunca hacerse daño, no les impresionan las alturas, los movimientos bruscos…). 

Cuando la hipersensibilidad se da en la planta del pie (en esta zona existen numerosos receptores sensitivos conectados con el resto del cuerpo a través del sistema nervioso), es muy posible que el niño opte por caminar de puntillas para evitar el contacto con el suelo o la suela del zapato.

En estos casos de hipersensibilidades, en los que muy a menudo no somos los padres capaces de ponerles los calcetines o el calzado al niño sin llegar a la "pelea", conviene realizar una estimulación táctil y propioceptiva en el pie del pequeño. Esto significa masajear la planta del pie de forma profunda, con fuerza. Así podemos relajar la zona y preparar al niño para calzarle a diario. Tras un tiempo de estimulación de este tipo podría el niño superar esta hipersensibilidad en la zona plantar (sería en este caso bueno consultar con un profesional de la Integración Sensorial que nos guiase adecuadamente en el logro de este objetivo).

Desde la Integración Sensorial se recomienda además jugar a caminar con pesos en ambas manos (equilibrando el peso de ambos lados), cargar con bolsas, llevar algo pesado en los bolsillos… trepar, andar por un tronco, chutar un balón… o caminar descalzo sobre la arena o el césped.

Por último, podemos considerar uno de los principios de los que nos habla el Brain Gym (seguro no es sólo la gimnasia cerebral la que nos habla de esto, pero es la versión que conozco). El estrés, la tensión emocional, el miedo, la ansiedad, la inseguridad… todos estos sentimientos y estados bloquean el sistema. Esto es: bloquean tanto el cuerpo como el sistema nervioso. Así se entorpece el movimiento, el funcionamiento de la persona en general, pero muy especialmente se entorpece el desarrollo en el niño y se entorpece su aprendizaje.

Una de las soluciones pasa por realizar actividades de estiramiento. Éstas liberan tensiones y hacen que el niño esté más preparado para participar en lo que sucede a su alrededor, mejorando su capacidad de aprender.

Lo que interesa en este caso es el hecho de que estos estados emocionales de estrés y ansiedad, que son desgraciadamente comunes no sólo en adultos, sino también en los niños, llevan a la tensión y acortamiento de la musculatura de la parte de atrás del cuerpo (el cuello, la espalda, las piernas…). Así se acortan los músculos de la pantorrilla y el tobillo haciendo que el niño tienda a caminar más cómodamente de puntillas.

En general se recomiendan estiramientos suaves de la zona de la pantorrilla.

La flexión de pie. Sentado en una silla el niño pone una pierna sobre la otra de modo que el tobillo de ésta quede encima de la rodilla de la otra. Sujeta el tobillo con una mano mientras sujeta la rodilla de la misma pierna con la otra, agrarrándola por su parte interior. Sujeta estos dos puntos haciendo que exista una cierta tensión entre ambos mientras flexiona y estira el pie.
Luego masajea con las manos la parte de la pierna entre la rodilla y el tobillo. Si hay algún punto más sensible al flexionar y extender el pie, se debe masajear.
Seguidamente debe hacer lo mismo con la otra pierna, tobillo y pie.

El bombeo de gemelo. Estando de pie, el niño coloca una pierna delante de la otra. Se inclina hacia delante flexionando la pierna que queda delante (sin extender la rodilla de la pierna flexionada más allá de la mitad del pie) y extendiendo la que está detrás. En esta posición despega el talón posterior del suelo y lo vuelve a pegar al mismo. Debe repetir este movimiento tres veces con cada pierna.
Este ejercicio puede resultar más fácil si el niño se apoya contra una silla o una pared con los brazos estirados. Coloca una pierna hacia atrás mientras se inclina hacia delante flexionando la pierna que avanza. Debe hacer el movimiento de levantar y bajar el talón (presionándolo contra el suelo) de la pierna estirada. La pierna estirada y la espalda deben estar en el mismo plano recto.

Caminar de puntillas es algo considerado normal al iniciarse la marcha y durante el primer año o año y medio, pero si persiste de manera muy constante después de esta edad, debe descartarse que pueda existir una problema que debamos solucionar.

Incluso en los casos de trastornos neurológicos, el hecho de caminar de puntillas puede deberse a alguna de las tres causas que hemos mencionado y puede trabajarse de las maneras sugeridas."


Además quiero añadir la entrevista realizada a una niña de 12 años que ha sufrido de este trasntorno y sus apreciaciones:

"Valèria tiene 12 años, y el verano del 2007 empezó a venir al CEIB, para resolver las dificultades de procesamiento sensorial que presentaba. Ahora Valèria ya está estudiando secundaria, saca unas notas brillantes, tiene muchos amigos, ¡y corporalmente está cada vez más y más ágil!

¿Sabes para qué vienes a jugar al CEIB?
Si, para poder mejorar mis hipersensibilidades y la conciencia corporal.

¿Qué es lo que más te costaba hacer cuando eras más pequeña?
Lo que más me costaba era vestirme porque la ropa “picaba”.

¿Qué es lo que más te molestaba? A qué áreas de tu vida te afectaban las hipersensibilidades sensoriales?
Me molestaban los ruidos, que me tocaran, según qué olores, jugar con la tierra al parque, vestirme, que me lavaran la cabeza...

¿Sabes a qué son debidas estas dificultades que tenías?
Sé que tengo hipersensibilidades al tacto, el olfato, el oído y la vista, no sé a que son debidas pero mis padres también son hipersensibles.

¿Qué recuerdas de cuando empezabas a venir al CEIB y subías a los columpios?¿Te gustaba?
Primero no sabía en qué me podían ayudar todos aquellos juegos, pero me encantaba, sólo había una cosa que me ponía nerviosa: ponerme dentro el saco de bolas con los ojos cerrados y buscar objetos.

¿En qué cosas notas que has mejorado desde que vienes al CEIB a hacer integración sensorial?
He mejorado mucho: ya no me molestan tanto los ruidos ni los olores y soy mucho más abierta: antes casi no hablaba cuando conocía a gente nueva. Pero sobre todo he mejorado con el tacto; si hubiera hecho el ejercicio con espuma de afeitar antes de llegar al CEIB no lo hubiera podido aguantar, ahora incluso me lo paso bien.

¿Como te va en la escuela actualmente? ¿Qué te gustaría cambiar de la escuela?
Las notas me han ido muy bien y los profesores están contentos conmigo, pero debo reconocer que me he habido de esforzar y he “sudado” bastante.
Me gustaría cambiar muchísimas cosas: me gustaría que cada niño pudiera seguir su ritmo, no entiendo porque lo debemos hacer todo rápido, me gustaría que pusieran menos deberes, puesto que cuando llego en casa sólo puedo descansar media hora y hago deberes hasta las diez de la noche. No me gusta nada el ajetreo que hay entre clase y clase y el sistema que hay de los puntos positivos y negativos.

¿Quieres decir algo más?
Me gustaría explicar una anécdota que me pasó en 6º de primaria: haciendo un examen de naturales sobre el sistema nervioso te hacían clasificar una serie de circunstancias en movimientos voluntarios o reflejos; yo puse que asustar una mosca que te está picando era un movimiento voluntario. Cuando me dieron el examen no entendí porque me lo habían contado mal, puesto que yo este movimiento lo hubiera hecho voluntario."

Link con más artículos de Rosina sobre integración sensorial:

miércoles, 9 de diciembre de 2009

CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES: 1º INTENTO!

Ultimamente he estado pensando mucho en una progamación de actividades para hacer con Martín, una especie de cronograma que me ayude a distribuir mejor la semana, pero que al mismo tiempo sea lo suficientemente flexible para acomodarse a mi rutina ya que me siento un poco desorganizada, y poco a poco las necesidades de aprendizaje del niño se han ido volviendo más complejas, como tal las actividades que emprendemos también.

Entonces, he dividido las actividades para hacer en cuatro grandes grupos:

1- salidas a parques, museos, eventos infantiles, natación, etc. Estas requieren preparación, tiempo, desplazamientos y mi presencia total. Una salida de estas me puede tomar toda la tarde o tada una mañana. Tengo que tener en cuenta la merienda del nene y la mia.

2- juegos "intensos". Los he denominado así puesto que implican una gran dosis de logística casera, ya que son juegos con agua, con arcilla, arena, pintura de dedos y en general todas aquellas actividades que le encantan, las puede hacer en casa pero implican preparar el ambiente y el niño disfruta ensuciándose a montones. Una actividad de estas puede ser semi presencial para mi (puedo leer, o trabajar en el computador, o diseñar en la mesa, en todo caso tengo que estar en su rango de visión para poder compartir y que no salga todo untado a contarme sus hazañas con el peligro que ensucie por fuera de la zona destinada para él). Este tipo de actividades pueden tomar toda una jornada (mañana o tarde). Por lo general prefiero hacerlas en la mañana.

3- juegos "tranquilos". Estos juegos a veces de tranquilos no tienen nada, pero los llamo asi porque no me implican la logística de los juegos "intensos", jejejeje!! Son juegos de representación dramática como títeres, la casita, representación de roles, el lego (construir y destruir con bloques!), animales que hablan e interactuan entre si, en fin. También estan los juegos con reglas y turnos, como la loteria, las fichas de colores, etc. Estos juegos requieren mi presencia total, ya que aqui le enseño a compartir, a seguir reglas de juego, a representar un papel, etc. Además de estas actividades, aqui también puedo agrupar las sesiones de baile y música, la búsqueda de videos en youtube, la práctica de otros idiomas, juegos intercativos, leer un libro juntos, etc. Estos juegos todos combinados también me pueden tomar una jornada.

4- finalmente esta el juego libre, donde él juega por iniciativa propia lo que quiere jugar que este a su alcance sin la intervención de mami. Aqui estan los libros, el lego, los muñecos, los carros, loterias, crayolas, razgar y pegar, y todo lo que él puede hacer sin que mami mueva un dedo!! Estos espacios pueden durar desde una hora hasta una jornada, y generalmente aprovecho para adelantar las labores de casa y hacer mis propias cosas.

Bueno, aqui iría el cronograma:

LUNES   :         juego intenso (mañana) ; juego tranquilo (tarde) ; juego libre (noche)

MARTES:         juego intenso (mañana) ; juego tranquilo (tarde) ; juego libre (noche)

MIERCOLES:  juego tranquilo (mañana) ; salida (tarde) ; juego libre (noche)

JUEVES:          juego intenso (mañana) ; juego tranquilo (tarde) ; juego libre (noche)

VIERNES:        juego tranquilo (mañana) ; salida (tarde) ; juego libre (noche)

SABADO:         juego tranquilo con papi y mami y juego libre, alternados.

DOMINGO:     juego tranquilo con papi y mami y juego libre, alternados.


Cuando tengo que salir a hacer vueltas de casa y mias, cambio una jornada de juego intenso y compenso con juego libre, si me sobra tiempo.



jueves, 15 de octubre de 2009

BIBLIOTECA DIGITAL MUNDIAL

Hola a todos!!

En uno de esos correos masivos que llegan, me llegó el link de la BIBLIOTECA DIGITAL MUNDIAL. Ya lo estuve revisando y está bastante bueno, hay muchísimo material para consultar incluyendo obras antiquísimas en sus idiomas originales.

Espero les sirva mucho!!!!